Ana Garrido, la funcionaria que destapó la trama Gürtel, en Albacete

Ana Garrido Ramos es la funcionaria que destapó la trama Gürtel, en Boadilla del Monte, hace ahora ocho años. Desde que dio aquel valiente paso, allá por 2009, ha sufrido una auténtica pesadilla de acosos e innumerables batallas judiciales. Sobrevive con ayuda de los demás y vende pulseras y collares a través de Facebook (https://www.facebook.com/GotasDeAlmaComplementos/).
También es miembro de la “Plataforma por la Honestidad”, junto a otros conocidos denunciantes de corrupción en España, como el ex-teniente Luis Gonzalo Segura, la exdirectora de Obra en Acuamed Azahara Peralta o el ex trabajador de UGT Andalucía Roberto Macías (http://plataformaxlahonestidad.es/plxh).

Este jueves, 25 de mayo, a las 8 de la tarde, tendremos el placer de que Ana nos visite en la Sede Provincial (Feria 43) y nos cuente su experiencia. También traerá sus preciosas “Gotas de Alma” elaboradas a mano.
Enmarcamos este evento dentro de la “Semana contra la Corrupción” que varios colectivos estamos apoyando en Albacete. Aprovechamos para recordar la “Foto Masiva contra la Corrupción” que tendrá lugar este sábado 27 a las 7 de la tarde en las escaleras de la Plaza Virgen de los Llanos (entre la Plaza de la Constitución y la Catedral).

Violencia machista en Caudete. Ni una menos.

Una vez más nos encontramos ante un nuevo caso de violencia machista en nuestra provincia.

Desde Podemos Albacete queremos expresar nuestra más enérgica repulsa ante estos asesinatos. En este caso se trataba, al parecer, de una mujer que intentó impedir una situación de violencia machista, lo que añade aún más indignación al ya despreciable crimen.

También queremos trasladar nuestras condolencias a la familia y amistades de Ana Gilda, así como a toda la ciudadanía de Caudete.

Hemos de redoblar los esfuerzos de las administraciones públicas para prevenir y evitar estos asesinatos en el futuro.

Ni una menos.

Nos queremos vivas.

Día internacional contra la homofobia la transfobia y la bifobia

Cada 17 de Mayo, Día Internacional contra la LGTBIfobia celebramos los avances conseguidos hacia la plena igualdad de las personas LGTBI+ y recordamos también todo lo que nos queda por avanzar. Este día conmemoramos que la homosexualidad salió de la lista de enfermedades mentales de la OMS, pero lamentamos que la transexualidad aún no lo haya hecho. En todo caso, aprovechamos esta jornada para colocar en el centro de la agenda pública la denuncia de las múltiples discriminaciones y violencias que sufre este colectivo en todo el mundo.

Nos equivocaríamos si pensáramos que estas violencias se producen en otros países. Aquí mismo, los y las adolescentes LGTBI+ siguen siendo acosados en gran número en la escuela y las personas trans siguen viviendo niveles de acoso insoportables en su día a día. Aquí mismo, las agresiones por motivo de LGTBIfobia se siguen produciendo incluso en espacios que consideramos seguros. No habrá un espacio plenamente seguro hasta que la LGTBIfobia haya desaparecido o se haya convertido en algo completamente residual.

Para ello, no basta con denunciar y con tener las leyes adecuadas, que son muy importantes. Hay que educar en igualdad, y esa educación tiene que estar presente en el currículo educativo. La escuela es uno de los ámbitos más sensibles a esta cuestión: es ahí donde más se sufre, pero es ahí también donde radica la solución. No puede ser que la escuela sea un espacio cerrado a la educación en diversidad, que ya se imparte en muchos países europeos.

Los recortes efectuados por los sucesivos gobiernos del PP han impactado dura y negativamente sobre la lucha contra el VIH, sobre la educación en igualdad, sobre la visibilidad en el trabajo. La igualdad es uno de los aspectos más sensibles en los recortes presupuestarios y en estos años ha retrocedido en este país, como todos los derechos sociales y civiles.

Pero si salimos de nuestro país, sin abandonar Europa, estamos viendo cómo en países como Chechenia o Rusia la discriminación se ha convertido en violencia institucional que condena a las personas LGTBI+ a la marginación, la exclusión y, en algunas ocasiones, la muerte. Más de 77 países en el mundo siguen penalizando la homosexualidad y la transexualidad con penas que van desde la cárcel, el despido, la exclusión social, la marginación, y que hacen que muchas vidas de personas LGTBI +sigan siendo invivibles.

Por todo ello, en el Día Internacional contra la LGTBIfobia reafirmamos nuestro compromiso con los derechos de las personas LGTBI+ en todo el mundo y en nuestro país. Seguiremos luchando para que la igualdad que proclaman las leyes y la Constitución sea una realidad.